Lo Académico versus lo Viseral- Reflexión Teoría 1


Escrito por:
Grace S. Rodríguez Colón
Valeria Larrache
Gabriel Nives
Adriel González

Lo Académico versus lo Viseral

En el prólogo a la obra de Jean-Nicolas-Louis Durand, escrito por Rafael Moneo, se evidencia una tensión estructural entre dos maneras de concebir la arquitectura. Durand propone una disciplina basada en principios de economía, utilidad y orden sistemático. Su método parte de la idea de que el proyecto puede organizarse a través de combinaciones racionales de elementos previamente definidos.[1] La retícula y la tipología se convierten en instrumentos que permiten reducir la arquitectura a un procedimiento lógico y repetible.[2] Desde esta perspectiva, la belleza no es una inspiración subjetiva, sino el resultado casi inevitable de una correcta disposición funcional. Lo técnico, entonces, no es accesorio, sino el fundamento mismo del quehacer arquitectónico.

Sin embargo, la lectura de Moneo introduce una mirada crítica que complejiza esa aparente claridad metodológica. Aunque reconoce el valor pedagógico y sistemático de Durand, también señala que la arquitectura no puede agotarse en un sistema de reglas. La disciplina está atravesada por la historia, la memoria y la cultura, dimensiones que no pueden reducirse a una fórmula compositiva.[3] En ese sentido, lo sublime aparece como aquello que desborda la pura racionalidad constructiva.[4] Lo irracional no implica ausencia de orden, sino la presencia de factores que escapan al cálculo estricto. Así, la arquitectura se sitúa en una zona intermedia entre el rigor técnico y la experiencia estética.

Como grupo entendemos que esta oposición entre lo lógico y lo sublime no debe leerse como excluyente, sino como complementaria. Durand representa el intento ilustrado de convertir la arquitectura en ciencia transmisible y objetiva.[5] Moneo, por su parte, subraya que incluso los sistemas más racionales están insertos en contextos culturales específicos.[6] La técnica organiza el proyecto, pero no determina por completo su significado. Pensamos que, si la arquitectura se limitara al método, correría el riesgo de convertirse en mera ingeniería. En cambio, si ignorara la lógica constructiva, perdería coherencia y claridad formal. Nuestra postura es que la arquitectura se fortalece precisamente en esa fricción. Entre la lógica estructural y la búsqueda de lo sublime que es donde se construye un campo disciplinar más consciente de sus límites y posibilidades.

 

 

 

 

 

 

 

 


Bibliografía:

Durand, Jean-Nicolas-Louis. Compendio de lecciones de arquitectura. Prólogo de Rafael Moneo.

Object Territories. “Drawing [On] the Sublime: Representation of the Unrealized Project and the Subordination of the Real.” Object‑Territories.com, publicado en la sección Writing / Lectures. Última modificación desconocida. https://object‑territories.com/new‑page.



[1]  Jean-Nicolas-Louis Durand, Compendio de lecciones de arquitectura, prólogo de Rafael Moneo (Madrid: Editorial Arquitectura, 1995)

[2]  Jean-Nicolas-Louis Durand, Compendio de lecciones de arquitectura, prólogo de Rafael Moneo (Madrid: Editorial Arquitectura, 1995)

[3] Object Territories, “Drawing [On] the Sublime: Representation of the Unrealized Project and the Subordination of the Real,” Object‑Territories.com, secc. Writing / Lectures, https://object‑territories.com/new‑page.  

[4] Object Territories, “Drawing [On] the Sublime: Representation of the Unrealized Project and the Subordination of the Real,” Object‑Territories.com, secc. Writing / Lectures, https://object‑territories.com/new‑page.

[5] Jean-Nicolas-Louis Durand, Compendio de lecciones de arquitectura, prólogo de Rafael Moneo (Madrid: Editorial Arquitectura, 1995)

[6] Object Territories, “Drawing [On] the Sublime: Representation of the Unrealized Project and the Subordination of the Real,” Object‑Territories.com, secc. Writing / Lectures, https://object‑territories.com/new‑page. 

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